Dia cinco
(Viernes 29 de Julio del 2005)
El día aun no estaba claro y Héctor se levantó para preparar su mochila y salir rumbo a Cuellaje, a las 7 de la mañana tomará el bus y de acuerdo a su plan el irá en bus hasta Nanegalito y luego en su bicicleta hasta las piscinas de Nangulví por la ruta de Playa Rica, Palma Real, etc.
Los que quedamos despertamos mas tarde y fuimos a desayunar, luego a un taller de bicicletas para un chequeo de nuestras fieles compañeras de viaje.
Nuestra siguiente parada será un pueblo llamado Cristóbal Colon ubicada a dos horas de las golondrinas.
Nadie conocía el camino así que tendríamos que preguntar a alguien mientras avanzábamos y seguimos pedaleando hacia lo desconocido.
De acuerdo a las indicaciones que no dio una persona que encontramos en el camino, teníamos que avanzar hasta un lugar conocido como la “T” y luego tomar otra vía para poder llegar hasta donde queríamos ir, nadie sabía que tan cerca estábamos de ese lugar, tampoco había a quien preguntar así que seguimos adelante, hasta llegar a una plantación de palma africana pero la vía seguía y nosotros también por casi media hora mas pedaleamos hasta que se terminó el camino, todos paramos, nos miramos uno a otros y reímos.
Volvimos nuevamente para buscar el camino correcto y esta vez si lo encontramos y al fin llegamos a nuestro destino.
Cristóbal Colón es un pueblo no muy grande, y cerca de él está el Río Canandé en el cual cargan la madera en canoas para llevarlo a otros lugares. Algo muy interesante es que en ese río hay un puente muy largo y alto el cual ha sido construido por Tony el Suizo y Walter el Ecuatoriano en el año 1988.
Marco B, Walter G y Marco T, fueron a pescar mientras que Rumaldo A, Geovany y Yo (Richard G) fuimos a la otra orillas del río para refrescarnos un momento y tomas algunas fotos.
Luego volvimos al centro del pueblo y pensábamos volver en el bus que saldría a las 16:00H desde Cristóbal Colón hasta las Golondrinas, por un momento estaba decidido hacer eso, pero de pronto dijimos volvamos pedaleando y así fue tomamos la ruta de vuela y aunque el sol pegaba fuerte seguimos adelante.
La Bicicleta de Marco T, tiene una molestia y es necesario buscar un soldador para que lo arregle así que mientras volvíamos encontramos un taller de soldadura y nos detuvimos un momento para arreglarlo.
Hasta aquí yo voy como último hombre, hay momento en que mis compañeros buscan acelerar como si se tratara de un competencia y no de un ciclo paseo.
Luego de arreglar la bicicleta de Marco, yo tomo la delantera y voy a un paso modesto, esperando por su puesto que ya empiecen a rebasarme todos los demás… para mi sorpresa nadie intentaba rebasarme, todos iban tras de mí de dos en dos, creo que esta fuel la parte más interesante del viaje, no porque yo iba adelante sino porque al fin logramos un ritmo de ciclo paseo que es lo fundamental de este viaje.
El ritmo se mantiene, yo por un momento pienso en disminuir el paso pero la presión de los que van atrás no lo permiten así que continuamos a ese ritmo y así llegamos nuevamente a las Golondrinas aproximadamente a las 16:00H.
Luego de darnos un baño, lavamos la nuestra ropa, pues ya no había casi nada limpia.
Al medio día no almorzamos, así que en la noche fuimos a “almorzar”.
En mi mochila levaba algunos periódicos “Intag” para obsequiar a la gente y esa tarde también le entregué uno al dueño del hostal donde nos quedamos en las Golondrinas.
Mañana saldremos de las Golondrinas rumbo a Quito vía Cantón Pedro Vicente Maldonado, nuestra ruta continua.
Hay algo muy interesante pero no muy bueno para nosotros, al menos
para mí, y es que ya llevamos 5 día pedaleando y el estar sentados todo el tiempo produce un dolor insoportable en nuestra parte trasera, ya se imaginarán lo horrible que eso es, hay momentos en que ya no quisiera sentarme más, a pesar de eso nuestra ruta continua…






