Dia dos

(Martes 26 de Julio/2005)

La noche se había pasado sin sentirla, todos estábamos cansados y rendidos…

Despertamos en la mañana y preparamos nuestro desayuno…luego fuimos a conocer las diferentes actividades (Lufa, Maní, Licores, etc) que realizan en los Talleres del Gran Valle, debo decir que la mayor parte de quienes trabajan en ese lugar son mujeres y que a mi modo de pensar son un gran ejemplo digno de imitar, ojala que en el futuro se extienda esa forma de trabajo por toda nuestra zona con mayor fuerza…

Mientras tanto Walter y el Profesor de Magdalena Bajo volvieron hasta el Chontal para traer el repuesto y casi al medio día estaba de vuelta, el aro no es nuevo, pero al menos encontramos la solución que es lo más importante para nosotros en ese momento…

Luego de la reparación requerida la bicicleta de Rumaldo estaba lis­ta para otra……..no no no…no otra caída, ya no queremos más sus­tos…estaba lista para otra aventura y así la marcha sigue adelante; partimos a las 12:15H rumbo a Cielo Verde, de aquí en adelante ca­si nadie conoce el resto de la ruta y eso hace más interesante el via­je….

Los fascinantes paisajes que nos acompañan mientras pedaleamos son verdaderos paraísos donde la vida aun es virgen y donde aun se puede sentir y respirar lo más puro de nuestro aire; quienes viven en esta zona son privi­legiados por Dios y la madre tierra…

Luego de tres horas de viaje por un ca­mino bastante dete­riorado pero muy es­pecial para nuestro tipo de aventura porque algunos tramos teníamos que ir empujando las bicicletas, llegamos a Cielo Verde un pueblo en medio de la montaña que al verlo trajo a mi memoria el recuerdo de cuando Cuellaje era así, una plaza central y varias casas alrededor, que hermosa es nuestra tie­rra…

Aquí esperábamos encontrar a un Cuellajeño que hace poco tiempo había veni­do a vivir en Cie­lo Verde, luego de averiguar si lo co­nocían en el lugar fuimos a dar con su casa; su esposa nos recibió un poco asombrada al ver a tantos aventureros y también un poco feliz de ver gente conocida; luego de degustar unas exquisitas naranjas, fuimos al río (Manduriaco) para nadar, este río es tan hermoso, el agua cristalina y llena de peces que mientras nos bañamos están junto a nosotros, todos disfrutamos estar dentro del agua…

Luego volvimos al pueblo para instalar las carpas (tiendas de cam­paña) y la gente del lugar nos mi­ra como con un po­co de curiosi­dad…

Nuestro paisano nos invitó a la merienda y además nos encontra­mos con otro pai­sano más que a di­ferencia del an­terior el vive por varios años aquí y nos in­vitó a dormir en su casa en el pueblo; solamente fuimos Héctor P y yo, los demás decidie­ron quedarse en las carpas.

Creo que este pueblo será muy grande en el fu­turo, tiene mu­cho espacio para extenderse y es­tá ubicado en un buen lugar.

Ir al siguiente capítulo…
  1. Aún no hay comentarios.
  1. Aún no hay trackbacks

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.