Dia seis
(sábado 30 de Julio/2005).
Despertamos a las 6 de la mañana y nos preparamos para salir en el bus hasta La Celica, pues esa ruta ya la recorrimos a la ida y por eso regresamos en bus.
Salimos a las 7 de la mañana desde la Golondrinas y estuvimos a las 9:00h en la Celica, allí nos quedamos para desayunar y luego avanzar en la bicicletas.
Es una mañana llena de sol y nos disponemos a salir rumbo al Cantón Pedro Vicente Maldonado el cual pertenece a al igual que la Celica a la provincia de Pichincha; Imbabura quedó atrás cuando salimos de las golondrinas.
Pedaleamos por dos horas y al fin llegamos a Pedro Vicente, el clima y la vegetación a cambiado totalmente, ahora nos encontramos a mayor altura, las palmeras y la vegetación de zonas cálidas ya no se ven, el ambiente es más fresco y por supuesto con vegetación propia de estos lugares.
Un par de compañeros agotaron en el desayuno toda su presupuesto, pues en adelante tenemos que compartir con ellos los que tenemos algo todavía.
De aquí en adelante la vía es asfaltada, todos estamos contentos por la vía, pero nadie pensaba que era más dura para pedalear o tal vez fue porque ya estábamos acostumbrados al otro tipo de vía, eso fue muy agotador para todos.
Avanzamos hasta el Cantón Los Bancos y al llegar al parque central nos detuvimos para tomar una cola con pan como almuerzo y descansar un poco…
…al igual que los demás compañeros de viaje, yo me siento muy agotado y ya no quiero volver a sentarme en la bicicleta, el dolor es muy intenso e insoportable, Geovany está en la misma situación.
Continuamos pensando llegar rumbo Nanegalito, pero ya es bastante tarde y no sé si podremos llegar, el ritmo del viaje es muy lento ya casi nadie tiene deseos de correr como al inicio…
Por un momento decidimos contratar una camioneta que nos llevara hasta Nanegalito, pues ya no teníamos fuerzas para seguir, pero nuestro presupuesto no nos permitió, por lo que no había más opción que avanzar.
Pedaleamos hasta una población llamada Pueblo Nuevo y allí toma mos un bus, tras 15 minutos de viaje llegamos a Nanegalito, en donde pensábamos instalar nuestras carpas y dormir, Marco B, pensaba visitar a su padre que vive en ese lugar, no sabía si podría encontrarlo, pues no conocía la casa.
Ventajosamente nos encontramos con un amigo que vivía en Cuellaje hace algún tiempo y ahora está en Nanegalito (se llama Paco Burgos), gracias a él, nos invitó a su casa para tomar un café y también nos ofreció la posada y allí dormimos.
Yo he tomado la decisión de no seguir mas, pues cada momento es más doloroso el sentarse en la bicicleta y mañana no seguiré, además falta un día mas de camino hasta la Mitad del mundo y el camino es bastante cuesta, Rumaldo también creo que ya no seguirá, pues ha empezado a sentir un poco de dolor en el pecho a causa de la caída que tuvo el primer día.
Esa noche dormimos plácidamente, aunque con un poco de música (ronquidos) como casi todas las noches.






